De los cuernos a las pesuñas
me posesiona malilla la cabra
a medio dia soy un bosque encantado
lleno de hambruna
sin salario minimo sin sol
afuera en la banqueta
un niño juega a ser hombre
a autonombrarse mi dueño
y fumarse mis mentiras de alquitran
con los dientes encuerados a luna creciente
las manos sedientas
le hago un castillo de algodon de azucar
para no inundarle los ojitos tiernos
a flote de miradas circunvecinas
en los mares tempestuosos
de mi ladino aliento
el casi cria casi macho
solo es propietario
de mis camaleonicas palabras
domingo, 24 de julio de 2011
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